ARTIST |
Moises Barrios |
TITLE |
Bonjour, Monsieur Gauguin |
YEAR |
2001 |
ARTIST’S COUNTRY OF ORIGEN |
Guatemala |
DIMENSIONS |
140 x 110 cm / 55.12 x 43.31 " |
MEDIUM |
Óleo |
Cortesía del artista
En Bonjour, Monsieur Gauguin (2001), Moisés Barrios escenifica un encuentro entre la historia del arte colonial y la mercancía tropical que llegó a definir el paisaje visual y económico de Centroamérica. Sobre un fondo suavemente modulado, un radiante racimo de bananos descansa sobre una bandeja estampada, mientras una pequeña inscripción —“Bonjour, Monsieur Gauguin”— recorre discretamente el borde inferior. La composición evoca la gama cromática de la paleta tahitiana de Gauguin —ocres, azules, verdes y amarillos—, pero desplaza la mirada desde el cuerpo exotizado hacia la fruta misma, que aquí asume el papel de sujeto, símbolo e interlocutor.
El título de Barrios traza una línea de correspondencia con dos autorretratos canónicos de la pintura moderna: Bonjour, Monsieur Courbet de Gustave Courbet y Bonjour, Monsieur Gauguin de Gauguin. Ambas obras escenifican un intercambio performativo entre el artista y la sociedad —el “judío errante” y el ciudadano burgués, el genio incomprendido y su mundo—. En la versión de Barrios, ese intercambio colapsa. No hay figuras, no hay diálogo: solo el racimo de bananos, emblema de desplazamiento y mercantilización, ocupando silenciosamente el lugar antes reservado al yo del artista.
Al sustituir al protagonista humano por la fruta tropical, Barrios inserta el banano en la genealogía de la autorrepresentación occidental, transformándolo en una metonimia del deseo colonial y la explotación económica. La pintura se convierte así en homenaje y crítica a la vez: un bodegón tropical que pone en evidencia las relaciones de poder inscritas en la gramática visual del modernismo. Allí donde la mirada de Gauguin buscaba lo “primitivo”, Barrios devuelve la mirada a través del propio objeto que sostuvo las fantasías imperiales, recordando que el banano también posee una historia, una geografía y una política de la mirada.