ARTIST |
Daniel Bernal |
TITLE |
Patria |
YEAR |
2025 |
ARTIST’S COUNTRY OF ORIGEN |
Colombia |
DIMENSIONS |
Dimensiones variables |
MEDIUM |
Instalación |
Cortesía del artista
En Patria (2025), Daniel Bernal construye una red suspendida de tubos y cables que convergen en torno a una columna vertebral de banano, por la que circula un fluido rojo. La escultura evoca tanto un sistema circulatorio como una infraestructura industrial: viva y, sin embargo, mecanizada. El líquido rojo pulsante sugiere sangre, vinculando la vitalidad del trabajo humano con la maquinaria invisible de la producción. El título, Patria, introduce una tensión irónica: la nación como cuerpo y como máquina, nutrida y drenada por los mismos legados coloniales y capitalistas que marcaron su origen.
La metáfora de Bernal se extiende a través del refrán español «Árbol que crece torcido jamás su tronco endereza». Su árbol esquelético rehúsa el orden natural: sus raíces ascienden, sus venas cuelgan y sus frutos —bananos oscurecidos y pesados— penden como recordatorios de una deformación heredada. En este ecosistema invertido, patriarcado, colonialismo y capitalismo se entrelazan, alimentándose mutuamente en ciclos de extracción y control. La fuente invisible de la sustancia roja subraya la opacidad del poder: los sistemas ocultos que sostienen la desigualdad mientras permanecen fuera de la vista.
Sin embargo, Patria también apunta a la posibilidad de reconfiguración. Su anatomía distorsionada invita al espectador a imaginar nuevas circulaciones, nuevas formas de crecer de otro modo. Al transformar el banano —antes símbolo de explotación— en la columna vertebral de un organismo inquietante, Bernal visualiza tanto la persistencia como el potencial desmantelamiento de la corrupción sistémica. La obra se convierte así en una ecología especulativa, en la que el artista reconfigura las estructuras heredadas de la nación y plantea si un tronco torcido podría aún sostener otro tipo de vida.