ARTIST |
Eblin Grueso |
TITLE |
Si Defiendo el Territorio |
YEAR |
2021 |
ARTIST’S COUNTRY OF ORIGEN |
Colombia |
DIMENSIONS |
Dimensiones variables |
MEDIUM |
Madera, lienzo, planta de banano y tierra |
Cortesía del artista
En Si Defiendo el Territorio (2021), Eblin Grueso sitúa una planta de banano dentro de un lienzo suspendido a modo de hamaca, evocando la potente simbología del carguero: la tela funeraria tradicionalmente utilizada para transportar a los muertos a través de territorios rurales colombianos. La obra establece de inmediato una tensión entre vida y muerte, crecimiento y desaparición. La joven platanera —enraizada en la tierra pero privada de sol, agua y contacto con el suelo abierto— aparece simultáneamente vital y vulnerable. Su colocación en un lienzo manchado de tierra transforma la planta en un cuerpo sustituto, una figura expuesta a las mismas fuerzas extractivas y violentas que Grueso aborda desde su práctica como artista campesino afrocolombiano.
A partir del texto de Instagram de Isabel Cristina Díaz Moreno, la instalación insiste en la especificidad de las vidas cuyas muertes suelen diluirse en estadísticas anónimas o en “auras” sin rostro. El carguero remite al trabajo íntimo de quienes deben cargar cuerpos sin vida —madres, hermanas, vecinas y amigas— a través de territorios marcados por historias coloniales, conflictos paramilitares, despojo de tierras y economías extractivas. Al situar una planta viva allí donde normalmente yacería un cuerpo humano, Grueso interrumpe la narrativa esperada: la platanera no sustituye para anonimizar a los muertos, sino para hacer visible la imbricación persistente entre territorio, violencia y lucha por la supervivencia. La instalación exige al espectador confrontar las estructuras que vuelven prescindibles ciertos cuerpos.
El espacio expositivo, blanco y fríamente iluminado, intensifica la disonancia de la obra. Tanto la planta como el cargueroparecen desplazados, arrancados de los paisajes rurales donde estas imágenes poseen una profunda resonancia comunitaria. Suspendida apenas por encima del suelo, la planta queda en un estado intermedio, entre mundos: un gesto que remite tanto a nociones católicas de la separación del alma de la tierra como a la condición liminal de los territorios afrocolombianos amenazados por la degradación ambiental y la erosión cultural. Al introducir vida en un dispositivo asociado al duelo, Grueso pone en evidencia la fragilidad de la existencia en territorios en disputa, al tiempo que afirma la resistencia arraigada de comunidades que continúan defendiendo su tierra, su memoria y su derecho a permanecer.