ARTIST

Daniel Otero Torres

TITLE

Caminante

YEAR

2022

ARTIST’S COUNTRY OF ORIGEN

Colombia

DIMENSIONS

De izquierda a derecha: 71 x 28 x 36 cm / 27.95 x 11.02 x 14.17 ". 99 x 50 x 46 cm / 38.98 x 19.69 x 18.11 ". 138 x 79 x 64 cm / 54.33 x 31.1 x 25.2 ". 175 x 100 x 79 cm / 68.9 x 39.37 x 31.1 "

MEDIUM

Serie de esculturas, lápiz de grafito y lápices de color sobre acero inoxidable, estructura de acero

Cortesía del artista 

En Caminante (2022), el artista colombiano Daniel Otero Torres revisita uno de los iconos más inquietantes de la historia laboral latinoamericana: el trabajador bananero inclinado bajo el peso de su carga. A partir de una fotografía de archivo de 1913 de la United Fruit Company, la serie transforma esa figura anónima en una procesión de siluetas escultóricas, realizadas en grafito y lápices de color sobre acero inoxidable. A medida que las formas avanzan en el espacio, parecen hundirse progresivamente en el suelo de la sala, cuerpos absorbidos por la misma tierra que una vez exigió su trabajo.

Los Caminantes de Otero Torres reactivan la memoria de la masacre de las bananeras de 1928 en Ciénaga, Colombia, donde los trabajadores en huelga fueron reprimidos con violencia por el Estado. Al traducir una imagen documental en una serie de esculturas de metal brillante, el artista subraya la tensión entre visibilidad y borrado: una violencia histórica que ha sido pulida, industrializada y exportada. La fusión entre las figuras y los racimos de bananos que cargan disuelve la frontera entre humano y mercancía, trabajador y producto, revelando un cuerpo literalmente moldeado por el peso del imperio.

A través de la repetición y la escala, Caminante se convierte en elegía y acusación a la vez. La marcha seriada de estas formas híbridas reproduce la lógica industrial de la plantación y la persistencia de sus legados en el tiempo. Su desaparición gradual en el suelo apunta a las historias silenciadas bajo los relatos oficiales, mientras que su solidez material exige memoria. En manos de Otero Torres, el trabajador anónimo regresa no como víctima, sino como testigo: un monumento en movimiento a la resistencia de quienes sostienen el imaginario tropical con sus vidas.