ARTIST |
Sofía (y Rosalba) Perdomo Sanz (y Sanz) |
TITLE |
Hallacas: ritual y memoria |
YEAR |
2026 |
ARTIST’S COUNTRY OF ORIGEN |
Venezuela, España |
DIMENSIONS |
Dimensiones variables |
MEDIUM |
Conversación performativa |
Migra la food, Sofía Perdomo, Rosalba Sanz
En Hallacas: ritual y memoria (2026), Sofía Perdomo Sanz y Rosalba Sanz convierten la preparación de hallacas en un archivo performativo de migración, intimidad y transmisión intergeneracional. Articulada como una conversación en vivo entre madre e hija, la obra se despliega alrededor del trabajo tradicional de elaboración de este plato venezolano, activando fotografías familiares, recetas, objetos e historias orales que oscilan entre pasado y presente. Cocinar deja así de ser únicamente una práctica alimentaria para convertirse en una tecnología ritual de preservación de la memoria, un espacio donde el recuerdo se reactiva y se comparte colectivamente.
En el centro de la obra aparece la hoja de banano. Lejos de funcionar como un elemento culinario secundario, la hoja emerge como una infraestructura afectiva y política que sostiene todo el ritual. Durante la conversación performativa, Sofía y Rosalba evocan las economías invisibles que hacen posible su circulación: el trabajo estacional dedicado a cortar, limpiar, soasar y preparar las hojas en regiones como Barlovento, así como las dificultades para encontrarlas en contextos migrantes como Madrid. La hoja de banano se convierte así en testigo material de sistemas de exportación, distribución desigual y trabajo agrícola que sostienen silenciosamente muchas prácticas alimentarias de la diáspora. Envolver la hallaca pasa entonces a ser un gesto de protección y transmisión: una forma de contener, transportar y preservar la memoria cultural a través de las fronteras.
Al desplazar la atención del fruto hacia la hoja, y de la mercancía hacia el gesto cotidiano, Hallacas: ritual y memoriaamplía muchas de las preocupaciones centrales de Banana Craze. El banano aparece aquí no como espectáculo ni como cliché tropical, sino como soporte material de la continuidad cultural cotidiana. La obra visibiliza las infraestructuras ocultas, los saberes corporales y las coreografías domésticas que sostienen la vida migrante desde abajo. En ese sentido, recuerda que las historias inscritas en las economías bananeras no habitan únicamente las plantaciones y las rutas de exportación, sino también las cocinas, los rituales familiares y los frágiles actos de cuidado mediante los cuales las comunidades vuelven a construir hogar en la diáspora.