Depuis un siècle, les industriels ont réussi à imposer un imaginaire collectif faisant du fruit jaune un objet souriant et désirable. Pour témoigner des injustices et des empoisonnements qui poussent pourtant dans les bananeraies, des artistes se sont à leur tour emparés du sujet.
Archivos del Autor: Juanita Solano Roa
Conocemos más sobre la web Banana Craze con Blanca Serrano, una de sus responsables. Una página web que da forma a la identidad, los ecosistemas y la violencia de America Latina a partir de la banana.
El banano en Colombia ha trascendido la Historia y la economía para instalarse en nuestro imaginario. Desde la literatura de García Márquez a las artes plásticas, los relatos de una época de lujo de la bonanza bananera, pero también aciagos episodios como la masacre de 1928, nos recuerdan que la próxima vez que comamos un banano tenemos mucho para pensar y digerir.
No hay muchas frutas capaces de tumbar gobiernos y que además carguen con un historial sociocultural que incluya el racismo, la explotación, la expropiación y la exotización. En nuestro repertorio continental tenemos una: el banano.
En el 2019, las historiadoras de arte Juanita Solano y Blanca Serrano llevaron a cabo un ejercicio expositivo en el último mercado del siglo XIX que quedaba en Nueva York. Expusieron tres obras relacionadas con comida: una sobre la migración de las frutas de sur a norte con stickers tipo “Naranja de la Florida”, otra sobre el mango como herramienta política y una tercera sobre la desaparición de frutas locales en Puerto Rico como consecuencia del monocultivo del banano. Al hacer el balance final, notaron que el ejercicio podría funcionar solamente con el banano por la presencia expansiva que ha tenido en Latinoamérica desde que arrancó el siglo XX. Comenzaron a llenar un Excel con toda obra de arte relacionada con el banano que se les fuera ocurriendo hasta que llegaron a un número cercano a 100.
Recién llegado a Arizona de Hawái, el artista Brandon Ng se reconoció por primera vez en toda su vida como alguien de color. Su aspecto físico irremediablemente le otorgó la categoría del Otro en un espacio dominado por blancos estadounidenses: sus facciones asiáticas revelaban que él no pertenecía a aquel lugar. De esta experiencia el artista radicado en Hawái creó Banana Tree (Winter), Banana Tree (Summer), perteneciente al proyecto artístico de Lure of the Local(e) , que consiste en dos fotografías de una planta de banano que casualmente Brandon Ng encontró en un vivero en Phoenix.
A mediados del año 2021 el artista panameño Miky Fábrega realizó dos obras tituladas The Banana Problem y The Banana Solution. Estas fueron realizadas en acrílico sobre lienzo, con dimensiones de 50 x 60cm y de 60 x 70cm. Como un análisis formal se ve que tiene un fondo de un mismo color amarillo, encima está la silueta de bananos pintados en color negro. Llegando al medio inferior del lienzo, esta el contorno de una niña también en negro, con los colores del mismo fondo amarillo rellenando todos los espacios.
Episodio del podcast Duro de tragar en el que las curadoras de Banana Craze hablan sobre su trabajo.
La fiebre del banano/Banana Craze fue premiado con el 2022 Garfinkel Prize en Digital Humanities otorgado por la American Studies Association
La fiebre del banano/Banana Craze fue premiado con el tercer puesto de los Digital Humanities Awards de 2021
The Center for Visual Art is showing two ambitious exhibitions — each diving deep into the topic of food — that together take visitors across the hemisphere and back home again.
The showstopper is titled “Banana Craze” and it features nine international artists exploring the broad impacts of banana cultivation in the Caribbean and Latin America. It’s as big and complicated a discussion as it sounds. But it is also eye-opening, especially for consumers who don’t think about bananas beyond what they see in grocery stores.







